Niñez para las niñas

Por Lía Mariel Lockward Reynoso

  • Me llamo Cristina, a los 15 años fui obligada a casarme con un amigo de mis padres. 
  • Mi nombre es Miguelina, a los 17 quedé embarazada y tuve que dejar mis estudios para cuidar a mi hijo mientras su padre trabajaba.
  • Hola, soy Perla. Desde muy pequeña fui abusada sexualmente por mi padrastro y justo cuando cumplí los 16, me mudé con el amigo de una compañera.

Y ESTA ES NUESTRA HISTORIA…

El matrimonio infantil es uno de los problemas más graves que enfrentamos como sociedad. El Título V del Código Civil Dominicano, establece que la edad mínima para llevar a cabo un matrimonio es de 18 años para los hombres y 15 para las niñas. Además, existe la posibilidad de que el Gobierno pueda conceder dispensas de edad con permiso de los padres o conferidas por un juez. A pesar de que se hayan realizado varias reformas al Código Civil, el capítulo sobre el matrimonio nunca ha experimentado una enmienda dirigida a los requisitos de edad.

Como seres humanos que vivimos en un período rebosado de información, la ignorancia deja de ser una opción. Nuestro raciocinio nos permite identificar y entender que existen pésimas prácticas culturales. Sin embargo, la situación se vuelve aún más alarmante cuando éstas están protegidas por la ley. En la edad media el matrimonio era organizado generalmente entre familias y sólo requería del consentimiento del hombre. Siglos más tarde, adoptamos una estructura legal muy parecida a la francesa y hoy en día las uniones familiares especialmente a una muy temprana edad, son una de las principales causas de violencia doméstica, embarazos prematuros, violaciones sexuales y construcciones sociales que crean aún más barreras entre los sexos. 

La gran pregunta para muchos es: 

¿Por qué no se han hecho arreglos en el Código Civil? 

El año pasado (2019), el Observatorio Político Dominicano (OPD) llevó a cabo un estudio en el cual se determinó que aumentar la edad para concebir el matrimonio en las niñas no erradicaría las uniones tempranas. La investigación señala que la ley 136-03 sobre el sistema de protección y los derechos fundamentales de los niños/as y adolescentes indica que la niñez se extiende hasta los 12 años, y en ese caso el Código Civil no estaría legalizando el matrimonio infantil, sino las uniones tempranas como tal. 

Además de que el sistema le ha fallado a niñas como Cristina, Miguelina y Perla, es evidente que también han sido afectadas por su entorno. La violencia doméstica está muy manifestada, el matrimonio puede servir como una salida para muchas niñas en busca de escapar de la violencia de sus hogares. Sin embargo, en muchos casos huyen para encontrarse en la misma situación. En ese mismo orden, persiste una creencia muy peligrosa entre las adolescentes, y es la de el deseo de tener relaciones sexuales con hombres mayores ya que asocian la edad con mayor experiencia, responsabilidad e independencia económica. Un estudio conducido por Plan International, reveló que el 81% de las niñas prefería a los hombres cinco años mayores y 39% de los hombres confesaron que preferían a las niñas menores de 18 años porque las encontraban más obedientes y adaptables. 

Evidentemente el matrimonio infantil es un problema que afecta a las niñas. Sin embargo, se habla poco sobre el impacto que esta costumbre tiene en los niños. Así mismo como las niñas crecen en un ambiente donde se les inculca a muy temprana edad que ser madre y casarse es parte de la identidad de una mujer, crecen los varones en un entorno donde tener una pareja, mucho dinero y  ser “muy macho” es parte de la identidad de un hombre. Es irrefutable que hay que destruir las construcciones sociales pero al mismo tiempo, es nuestro derecho civil exigirle al poder legislativo que prohíba de una vez por todas el matrimonio infantil, las uniones tempranas o como sea que deseen nombrarle. 

El proyecto de modificación del Código Civil para la eliminación del matrimonio infantil ha permanecido en las Cámaras legislativas desde el 2017 sin ser aprobado. Múltiples proyectos sociales como “Niñas, no esposas” han surgido a raíz de la conciencia que han ido tomando las personas sobre las uniones. Actualmente, José Horacio Rodríguez, un diputado que en momentos de campaña prometió trabajar para poder cumplir la erradicación del matrimonio infantil, ha introducido su primer proyecto de ley con el propósito de que sean modificados varios artículos del Código Civil Dominicano. 

En conclusión, el matrimonio infantil es inaceptable, es tiempo de que el Código Civil evolucione, es nuestro deber exigirles a aquellos legisladores que en campaña prometieron trabajar con esta problemática y debemos de apoyar aquellas organizaciones que trabajan para proteger los derechos de las niñas a las que el sistema le ha fallado. 

  • Así de sencillo 🙂

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